Recuperar el espíritu viajero

 

La sociedad está cambiando constantemente: hábitos, costumbres, tradiciones…..

A veces, es fácil captar esos cambios.  Pero, en ocasiones, son cosas tan sutiles, que pueden pasar inadvertidos.

Esos detalles, son las que pueden convertir un viaje en una experiencia, una vivencia inolvidable, vital.

Ahora, parece ser el momento de Internet y las Redes Sociales. Todo se puede ver y obtener en la red.

En Scapha, utilizo esas nuevas fórmulas para informar, estar en contacto con mis clientes y amigos, pero, convencido que lo más importante sigue siendo escuchar personalmente, sus pensamientos, sus sueños, sus necesidades.

Y, a partir de ahí, proyectar.

 

La tecnología es esencial, simplifica el trabajo, rapidez………Pero el trato personal, es garantía:

 

Trato de recuperar el “espíritu viajero” de las personas. Viajar no solo, para conocer las cosas más destacadas, famosas, monumentos. También, la forma de ser de sus gentes, tradiciones, forma de pensar, cultura, gastronomía, como se divierten……. Para ello, trato que los viajeros interactúen con los habitantes del destino, visiten los mercados, las tiendas en las horas de las compras….

 

Me meneo, sobre todo en grupos pequeños. Eso me permite hacer programas especiales.

 

Trato de provocar ambientes acogedores y divertidos en los viajes. Personas que quieran disfrutar en compañía.

 

  • Acompaño personalmente desde el inicio, desde el lugar de salida, hasta el final del viaje.

 

  • Incluyo visitas, comidas, guías locales, para que los viajeros puedan preguntar todas las dudas y curiosidades sobre el destino.

 

  • Planteamos viajes de aventura, de naturaleza y viajes culturales.

 

  • Salidas de día, fin de semana o de largas distancias.

 

  • Me gusta estar en contacto con nuestros amigos, para lo cual organizamos reuniones previas al viaje, presentaciones a lo largo del año, comunicados semanales.

 

Ese es, el espíritu que pretendo recuperar: Los viajes deben  aportar nuevas perspectivas de las cosas para la vida diaria, porque no hay lugar en el mundo donde no haya algo que  aprender.

 

Gonzalo García Gómez.